El Ayuntamiento de Ponferrada ha puesto en marcha un innovador sistema de monitorización de la calidad del aire con la instalación de seis estaciones IoT en distintos puntos de la ciudad. Estos dispositivos de última tecnología permiten medir en tiempo real la concentración de contaminantes y otros parámetros ambientales clave, proporcionando información esencial para la gestión de la calidad del aire.
Tecnología para un aire más limpio
Cada una de estas estaciones está equipada con sensores capaces de detectar partículas en suspensión (PM1, PM2.5 y PM10), así como gases contaminantes como dióxido de azufre (SO₂), dióxido de nitrógeno (NO₂), monóxido de carbono (CO) y dióxido de carbono (CO₂). Además, estos dispositivos registran otros factores ambientales como presión atmosférica, temperatura, humedad relativa y niveles de ruido.
Para un análisis aún más preciso, cada estación incluye un anemómetro, que permite medir la velocidad y dirección del viento, facilitando así la identificación de cómo se dispersan los contaminantes en la atmósfera urbana.
Un sistema para la toma de decisiones en tiempo real
Gracias a la información recopilada por estas estaciones IoT, el Ayuntamiento de Ponferrada podrá supervisar constantemente la calidad del aire y actuar de forma rápida y eficaz en caso de que se superen los niveles establecidos por la normativa ambiental. Esto permitirá implementar medidas preventivas o correctivas ante posibles episodios de contaminación, protegiendo la salud de la ciudadanía y contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
Un proyecto dentro de Ponferrada 4.0
La instalación de estas estaciones de medición forma parte del Proyecto «Ponferrada 4.0 Aire Limpio y Calidad de Vida», enmarcado en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y cuenta con financiación de la Unión Europea a través de los fondos NextGenerationEU.
Con esta iniciativa, Ponferrada reafirma su compromiso con la sostenibilidad y la mejora del entorno urbano, apostando por soluciones tecnológicas que permiten una gestión más eficiente de la calidad del aire y un mayor bienestar para sus habitantes.